RETROPRUEBA: Porsche 917 de Scalextric Exin C-46 de 1972

    A Slot Stig no le gusta restaurar los coches. Quiere que de mecánica estén perfectos pero la carrocería, calcas, pintura etc estén como se han quedado después de, en este caso, cuarenta y cuatro años. El Porsche 917 consiguió sus dos primeras victorias en las 24 Horas de Le Mans en los años mil novecientos setenta y setenta y uno.

  La CSI, Commission Sportive Internationale, rama de competición de la FIA, anunció que el Campeonato Mundial de Resistencia se correría desde 1968 hasta 1971 con prototipos de 3.0 litros, para implicar a los fabricantes a correr también en Resistencia, ya que estaban construyendo motores de tres litros en la Fórmula 1. Por otra parte también se intentaba reducir así las velocidades alcanzadas en las 24 horas de Le Mans y otros circuitos rápidos de la época. La CSI sabía que pocos fabricantes estaban preparados para ello, por lo que se les permitió durante el primer año la participación en la categoría Sport de 5.0 litros coches de construidos en serie en número superior a cincuenta unidades.

    Pero aún con todo y para permitir la homologación del Ferrari 250 LM y del Lola T70, que no se fabricaban en cantidades suficientes, el requisito de la producción mínima se reduciría de 50 a 25 unidades a partir de 1969 hasta 1971. Porsche desarrolló el Porsche 917, basándose en el Porsche 908 únicamente con el objetivo de obtener una victoria absoluta en las 24 horas de Le Mans, pero como no tenía ni las veinticinco unidades requeridas por la organización le negaron la homologación. Pero en abril del sesenta y nueve Porsche aparcó en la entrada de la fábrica veinticinco modelos 917 para que los inspectores de la CSI los vieran. Y el doce de marzo de mil novecientos sesenta y siete, un 917 blanco fue expuesto en el Salón del Automóvil de Ginebra, su frontal era verde con el número 917 negro. Su precio: 140.000 marcos alemanes, es decir, el valor de diez Porsche 911. Casi nada.

 

    El coche estaba construido sobre un chasis de sólo cuarenta y dos kilos sobre el que reposaba un motor flat-12 de 4.5 litros V12 a 180º refrigerado por aire. Tambíen se configuraron las versiones 4.9, o 5 litros, Tipo 912, la versión con cola extendida era capaz de acelerar de 0-100 km/h en menos de 2.5 segundos y desarrollaba una velocidad máxima superior a los 396 km/h. En 1973 en las series CanAm, la versión con turbo del Porsche 917/30 desarrolló más de 1100 CV, y hasta 1580 CV en clasificación. Para que el coche fuera compacto y debido al grandísimo tamaño del motor, el asiento del conductor estaba tan hacia delante del chasis que los pies del piloto se encontraban peligrosamente ubicados delante del eje de dirección delantero. Incorporaba el primer motor Porsche de 12 cilindros, muchos componentes de titanio, magnesio y nuevas aleaciones que habían sido desarrolladas para coches de carreras de subida de montañas o "Bergspider". Incluso el pomo de la palanca de cambios de madera balsa. El coche tenía un grandísimo pero: tenía mucha carga aerodinámica en la trasera del coche, levantándolo de delante a altas velocidades. Por ejemplo, necesitaba todo el ancho de la larga recta de Le Mans, conocida localmente como Ligne Droite des Hunaudières, para mantenerlo en pista.

 

 El 917 participó junto con Steve McQueen en la película Le Mans. Muy recomendable. En 1975 se matriculó por fin una unidad debidamente transformada y homologada para calle.

 El Porsche 917 de Scalextric Exin, número de Referencia C-46, salió al mercado en mil novecientos setenta y dos. No es un coche muy cotizado ya que han llegado muchos de ellos hasta nuestros días gracias su fabricación muy compacta, pero no por eso no hay que tenerlo. Fue fabricado con el chasis del mismo color que la carrocería. Curiosamente montó dos tipos de pilotos diferentes durante su etapa de producción: un piloto con casco abierto hasta el año mil novecientos setenta y siete y otro con casco integral a partir de este año. La mayoría de los críos de los setenta se lo encontraron la mañana del seis de enero de año mil novecientos setenta y tres o del setenta y cuatro en el salón de su casa metidos en la caja de Scalextric GTL 30 "Gran turismo Le Mans 30", o como regalo de compleaños. Fue comercializado en el año mil novecientos setenta y dos con la referencia 2030-3130 y salió a la venta al precio de 2193 pesetas, 13.18 euros, estando a la venta hasta el año 1980. Unos pocos crios tuvieron la gran suerte de tener el GP90, comercializado en mil novecientos setenta y tres, con la referencia 2090-3190, y por el precio de 3654 pesetas, 21.96 euros a la venta hasta el año 1981. Se trataba de un circuito de cuatro carriles y cuatro jugadores que permitía ver en acción a sus Tyrrell Ford y Porsche 917.

 

    A Slot Stig no le gusta restaurar los coches. Quiere que de mecánica estén perfectos pero la carrocería, calcas, pintura etc estén como se han quedado después de, en este caso, cuarenta y cuatro años. Se puede apreciar con claridad en las fotos la deformación del butirato que ha hecho que no encaje la carrocería con el chasis. Esta deformación es bastante habitual en los coches de esa época por el tipo de plástico utilizado. Aún así, los grandes coleccionistas tienen sus coches impecables. Pero es que Slot Stig usa los coches sin piedad.

    -“Hacen falta todos esos años para que el coche se quede así” Te dice categóricamente sin darte tiempo a discutir.

    Es una tendencia que en los coches 1:1 está bastante extendida, sobre todo en los USA. Si el coche se conserva muy original, está completo y funciona… para qué tocarlo! Eso sí, nos pide que el motor esté bien engrasado y los ejes limpios de cualquier impureza y los neumáticos nuevos, pero un poco rodados. Si te apuras también hay que calentarle el motor. Y es que este coche tarda un poco en adquirir la temperatura adecuada. Los años del RX no pasan en balde. Eso sí, cuando coge temperatura, es un tiro!

   Evidentemente este coche no pasa por encima de un badén, por lo que no puede compararse en el panel de tiempos de los coches que sí lo pasan. El Porsche 917 de Scalextric Exin ha hecho un tiempo de siete segundos y ochenta seis centésimas. Ya sabemos que si bajan de ocho segundos son buenos coches. Y éste lo es.