TEST: Mercedes AMG C-Coupé DTM "Gooix" de Scalextric

     Scalextric ha sabido trasladar a la réplica para sistema original o analógico de escala 1/32, toda la filosofía del DTM: Un coche ancho, largo, potente, agresivo, con un tampografiado exquisito. Un malote elegante.

   Gooix, fabricante de joyas y relojes con los colores de su logo en negro y dorado ha patrocinado a éste Mercedes y su piloto Pascal Wehrlein, en el Deutsche Tourenwagen Master, conocido por todos como DTM.

    El piloto de Sigmaringen, nació el 18 de octubre de 1994 y comenzó muy temprano, como la mayoría de los pilotos, en el karting, exactamente en 2004, continuó en las categorías de monoplazas promocionales y Fórmula 3 Euroseries, siendo segundo. En 2013, Wehrlein entró en el DTM y al año siguiente se pasó al equipo HWA logrando su primera victoria en Lausitzring, En 2015, logró dos triunfos en Norisring y Moscú, dos segundos puestos, un tercero, y diez top cinco, proclamándose campeón del DTM, el más joven de la historia con 21 años de edad.

 

  El DTM, que comenzó denominándose Deutsche Tourenwagen Meisterschaft, arrancó en 1984 con equipos privados y bajo el amparo y reglamento de la Federación Internacional del Automóvil. Los constructores alemanes más importantes Mercedes Benz, Opel, BMW y Audi además de la italiana Alfa Romeo, al ver el éxito de la organización formó equipos de Fábrica hasta que en 1993 adoptó el reglamento Clase 1, convirtiéndose en una categoría demasiado tecnológica, justo por debajo de la Fórmula 1. Al final, a causa de los estratosféricos presupuestos, el DTM fracasó. Como Alemania ya no organizaba el Campeonato le cambiaron su nombre por el de Campeonato Internacional de Turismos, ITC. Pero no tuvo ningún éxito, por lo que dejó de organizarse en 1997. Tras el fiasco, en el año 2000 los directores deportivos de Mercedes-Benz, Opel y Audi reorganizaron otra vez un DTM más barato: el Deutsche Tourenwagen Master. El abaratamiento de la competición vino condicionada por la adopción de motores V8 de 4.0 litros y 480 CV de potencia máxima, y lo que es más importante, con dos motores por torneo.

 

   Scalextric ha sabido llevar a la réplica para sistema original o analógico toda esa filosofía del DTM. Un coche ancho, largo, potente, agresivo, con un tampografiado exquisito: un malote elegante. Chasis plano, bajo, con subchasis basculante sobre pivote longitudinal central, donde se alojan el motor, la transmisión, con una relación de 9/27, y el eje rígido, haciendo que el conjunto se comporte como una suspensión de eje rígido. Este tipo de suspensión hace que cuando sube una rueda la otra baja, y no se mueva como un sistema de suspensión independiente. Pero por contrapartida la tracción es directa y espectacular, al más puro estilo muscle-car, sin serlo… Buena solución la del subchasis basculante para disponer de una suspensión, barata y sin demasiadas complicaciones tecnológicas. El único pero es que al tomar las curvas, por ejemplo una curva de izquierdas pronunciada, la rueda trasera derecha exterior se hunde y la delantera izquierda interior se levanta un poco. Algo feo desde el punto de vista estético, pero funcional desde el dinámico.

 

    El motor central, por pletinas, un RK-42 de tracción trasera que llega fácilmente a las 19.000 revoluciones, mide 180 x 83 x 24 mm, tiene un buen par motor que se traduce en arrancadas potentes y salidas del ápice de las curvas espectaculares. Si bien es rápido, la punta de velocidad no es su fuerte. Es un motor de Scalextric bueno para pistas reviradas como la de Slot City. Aunque el circuito de Slot Gear no está pensado para semejante tamaño de coche, se ha desenvuelto bastante bien, comparado con otros de su tamaño, gracias a su motor destinado más a pistas reviradas. Es evidente que su chasis pide circuitos rápidos, anchos, de los nuevos grises, curvas amplias y rápidas, rectas interminables. Y pide además de un motor acorde con él para meterlo sólo en ese tipo de pistas. Pero gracias a que lleva montado de serie el motor RK-42 hacen que el conjunto de chasis y motor sea bastante polivalente y fino.

 

   La guía ARS, es anti enganchones en los cambios de pista, resistente a impactos, extraíble y ligeramente amortiguada, con dos trencillas en disposición de doble contacto con la pista, pero si quieres bajar el coche de delante te será muy fácil ponerlo en “single”, no como las guías de otras marcas. Además el coche dispone de luz efecto xénon, para nuestras carreras que se alargan más allá de la caída del sol, iluminando la pista notablemente.

 

    Con el spoiler delantero sobredimensionado para circuito DTM y la gran distancia entre ejes, toca en los bajos en los pequeños cambios de rasante, precisamente en la unión de dos pistas que cambian el desnivel, y sobretodo en el badén del puente. Es el coche que más trabajo le cuesta pasarlo. Si vas muy despacio se atranca y si vas muy deprisa se sale un palmo. Hay que pasarlo al veinticinco por ciento del gas, más o menos. En las curvas rápidas del circuito urbano se desenvuelve bastante bien, si bien en la zona lenta es bastante torpe, sacando las ruedas traseras por los arcenes, cuando los hay, tocando arbustos y pisando a todo el que pasea por las calles de Slot City, como un elefante en una cacharrería. Aún con todo pasa la zona lenta con aprobado alto por la potencia en bajas vueltas del motor que trasladada a las ruedas, compensando a golpe de gas la menor maniobrabilidad que, por ejemplo un coche de rally, más corto entre ejes.

 VIDEO:

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   El coche, en los cinco días que ha durado la prueba, ha estado haciendo constantemente vueltas en torno a los ocho segundos. Al apretarle en las vueltas para hacer tiempos bajaba continuamente de ellos: siete ochenta, siete ochenta y cinco, hasta que en una vuelta casi perfecta ha logrado los siete segundos, setenta centésimas. Si el badén no le hubiera perjudicado tanto podría haber hecho mejor tiempo, pero no hubiera batido el récord de la pista por culpa de la zona lenta.

 

Texto, fotos y vídeo: @Slot_Gear